Mujer acostada en la cama durante la noche con expresión tranquila, representando un momento de descanso

No es insomnio: es un sistema nervioso cansado

January 07, 20262 min read

Muchas personas se dicen a sí mismas que tienen insomnio.
Lo repiten como una explicación automática cuando el descanso no llega.

Pero no siempre es insomnio.

En muchos casos, lo que hay no es un problema para dormir, sino un sistema nervioso agotado que no logra bajar cuando llega la noche.

Esta diferencia importa.

Cuando se piensa en insomnio, suele aparecer una idea implícita: “algo no funciona como debería”.
Eso activa culpa, frustración y una sensación de estar fallando incluso en el descanso.

Pero cuando se nombra como cansancio del sistema nervioso, la experiencia cambia.
Ya no es un defecto.
Es una respuesta.

El cuerpo puede estar cansado incluso si la mente quiere dormir.
Puede necesitar descanso incluso cuando no logra relajarse.

Un sistema nervioso cansado no es un sistema roto.
Es un sistema que ha tenido que sostener demasiado durante demasiado tiempo.

Durante el día, muchas personas funcionan en automático.
Responden, se adaptan, cumplen.
El cuerpo acompaña ese ritmo aunque esté sobrecargado.

La noche expone el límite.

No porque algo empeore, sino porque ya no hay distracción suficiente para seguir empujando.

Cuando el cuerpo llega a ese punto, no siempre puede apagarse de golpe.
No por resistencia, sino por agotamiento.

Esto puede sentirse como:

  • dificultad para conciliar el sueño

  • despertares frecuentes

  • una sensación de alerta sin causa clara

  • cansancio que no se quita durmiendo

Nada de eso indica que estés rota.

Indica que el sistema que te ha permitido funcionar necesita otra forma de descanso.

Muchas personas se atacan mentalmente por esto.
Se dicen que deberían poder dormir, que otras personas lo logran, que no tiene sentido sentirse así.

Ese diálogo interno no ayuda.
Añade presión a un sistema que ya está cansado.

Cambiar el nombre de la experiencia cambia la relación con ella.

Decir “tengo insomnio” suele cerrar la conversación.
Decir “mi sistema nervioso está cansado” abre una comprensión distinta.

No exige solución inmediata.
No obliga a arreglar nada.

Permite reconocer que el cuerpo necesita apoyo, no corrección.

Un sistema nervioso cansado no responde bien a órdenes.
Responde mejor a señales suaves, a ritmos estables, a presencia constante.

Por eso, para muchas personas, el descanso no llega desde el silencio absoluto ni desde la exigencia de “relajarse”, sino desde algo que acompaña sin pedir nada.

Nombrar esto reduce la lucha interna.
Quita la idea de estar fallando incluso al descansar.

No estás rota.
Estás agotada.

Y el agotamiento no se corrige con fuerza de voluntad.
Se acompaña.

Hay recursos pensados para ofrecer ese acompañamiento cuando el cuerpo ya no puede solo. Night Calm es uno de ellos: un audio breve creado para las noches en que el sistema nervioso está cansado y necesita ayuda para bajar sin esfuerzo.

No promete arreglar nada.
No pide que hagas nada.

Solo ofrece un espacio donde el cuerpo puede descansar de intentar.

Este espacio fue creado desde la escucha de muchas experiencias similares.

Escribe y crea recursos basados en la voz y la regulación emocional para mujeres sensibles. Su trabajo se enfoca en acompañar estados de ansiedad, cansancio y activación del sistema nervioso con lenguaje claro y contenido.

Yamille González-Cordero

Escribe y crea recursos basados en la voz y la regulación emocional para mujeres sensibles. Su trabajo se enfoca en acompañar estados de ansiedad, cansancio y activación del sistema nervioso con lenguaje claro y contenido.

Back to Blog